La menor hondureña que decidió quitarse la vida al enterarse que no se reuniría con su padre, detenido por agentes de Migración, fue desconectada la noche del jueves tras permanecer cinco días con muerte cerebral.

La decisión de desconectarla la tomó la familia tras perder la esperanza de vida, que se desmoronó cuando el padre le habló y la menor hondureña no despertó.

“Por favor, perdóname por fallarte… Lo siento, no pude estar allí… Nunca quise dejarte”, fueron las últimas palabras del padre antes de quitarle el soporte vital a la menor.

La menor se colgó de un cable de cargados de celular en su habitación, al enterarse que su padre fue detenido por tercera vez al intentar ingresar a los Estados Unidos (EEUU).

La menor llegó al país norteamericano solicitando asilo, tras la muerte de su abuelo en Honduras por pandilleros.

La criminalidad, pobreza, desigualdad han provocado una masiva migración de hondureños que huyen del régimen orlandista en busca de una vida mejor en el extranjero.