Eduardo Urbina: "Las tarántulas no pudieron, ni podrán conmigo"

Eduardo Urbina: “Las tarántulas no pudieron, ni podrán conmigo”

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  • notibomba | 10-12-2018.9:10 pm.

Eduardo Urbina, hondureño exiliado en Costa Rica, cumple un año de estar fuera de su patria. Urbina fue acusado por el régimen de Hernández, por incendiar un camión militar durante las protestas contra el fraude electoral. Lo insólito del caso, es que Urbina, no se encontraba en Honduras para esa fecha. El ya había salido del país, luego del acoso y persecución de las fuerzas represoras.

“Hoy cumplo un año de haber salido de Honduras en condiciones que solo yo conozco y la organización (COFADEH) que me salvó la vida, doce meses han pasado desde ese día donde me despedí de mi familia sin pensar que tantas cosas ocurriría. A continuación, haré una pequeña narración de todo lo que ha pasado (hechos más relevantes) que hoy por hoy cambiaron mi vida totalmente.

Quizás 5 días después de estar en los calabozos del Organismo de Investigación Judicial fui trasladado al Penal de Puntarenas (de esto no tengo fecha exacta ya que en los calabozos no sabes si es de día o de noche).

En este momento comenzó uno de los episodios más difíciles de mi vida. Desesperación, tristeza, impotencia, enojo, desesperanza, pero al mismo tiempo esperaba que todo saliera bien. Estuve detenido con narcotraficantes, asesinos, ladrones y traficantes de personas. Aquí me di cuenta que somos instantes y somos decisiones. En la cárcel sentí lo que era estar solo, esa soledad que no se va ni aun estando rodeado de personas. También reafirme algo que es evidente; ningún sistema penitenciario busca la reinserción de las presas y presos.

Dentro de la cárcel conocí muchas historias bastante dolorosas que indudablemente me hicieron más humano, más consciente y obviamente más fuerte.

En pocas palabras esta fue mi experiencia, que sin duda alguna pudo haber terminado peor. Con esto no quiero dar lastima, no busco victimizarme, con esto quiero hacer énfasis en la necesidad que tenemos como organizaciones sociales, como sectores organizados y como pueblo de unirnos y luchar juntas y juntos para cambiar nuestro país. Somos nosotras y nosotros quienes tenemos esta enorme tarea de rescatar la tierra que nos vio nacer.

Me han preguntado “¿No te da pena haber estado preso?” y hoy se los digo a quienes lean este testimonio, que no me avergüenzo de quien soy, que no me da ni un poco de vergüenza ser un expreso político. Mi que hacer jamás fue violento, desde adolescente me entregue a las causas del pueblo y en ellas seguiré hasta que mi corazón deje de latir.

Haré énfasis en la necesidad de unidad, de madurez y de gallardía. Estamos frente a una horda de delincuentes deshumanos, donde solo la convicción y la lucha nos hará salir de la crisis. Hoy por hoy puedo escribir esto, sabiendo que tengo un entrañable amigo en una cárcel de máxima seguridad. Hoy por hoy, como desde ese 20 de enero que lo detuvieron gritare y seguiré gritando ¡LIBERTAD PARA EDWIN! ¡LIBERTAD PARA LAS PRESAS Y PRESOS POLÍTICOS!

Así como tengo muchas amigas y amigos con procesos judiciales por defender la educación pública. Somos una generación que tiene una tarea enorme, que ni la cárcel, ni le persecución ni la muerte nos va a detener.

Quiero agradecer a mi familia, a mis amigas y amigos, a mis compas del movimiento estudiantil, a la militancia de mi Partido político, a los partidos amigos a nivel internacional, a las organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos, a los movimientos sociales hondureños y del mundo, a la Comisión de Visas Restringidas y Refugio, a la Defensoría Pública de Costa Rica, a La Sala Constitucional del Poder Judicial costarricense.

¡Gracias a ustedes las tarántulas no pudieron ni podrán acallar mi voz! Seguimos en pie, con la frente en alto y con la convicción que pronto mi patria será LIBRE.

(Uso esta foto por recordar cómo la hicieron viral. Cabe mencionar que fue tomada en el departamento de Yoro días antes de las elecciones.)