El caso de Indi Gregory ha conmocionado al mundo luego que los tribunales ordenaran desconectaran el soporte vital a pesar de que Italia había solicitado permiso para salvarle la vida.
Indi, de ocho meses de nacida, fue diagnosticada con una enfermedad terminal que dejó como resultado una batalla legal.
Los padres, médicos italianos y funcionarios británicos se enfrascaron en una lucha legal por el caso de esta pequeña, culminando este lunes cuando falleció tras ser desconectada.
Autoridades confirmaron que la menor murió en un hospicio el lunes por la mañana después que le retiraron la máquina.
“Mi hija murió, mi vida terminó a las 1:45. El Servicio Nacional de Salud y los tribunales no solo le quitaron la oportunidad de vivir, sino que también le quitaron la dignidad de morir en su casa”, dijo la madre de la menor Clare Staniforth denunciando el hecho que le quitaron el soporte vital y no permitieron que viajara a Italia.
Algo que ha indignado a la opinión pública es que médicos italianos pidieron permiso para trasladarlo a su país y tratar de salvarle la vida.
La bebé sufrió daño cerebral como resultado de una rara condición conocida como enfermedad mitocondrial. Desde que los padres se enteraron emprendieron una lucha para mantener a su hija con vida, incluso se le concedió la ciudadanía italiana.
El fallo del tribunal británico se basó en que la pequeña no tenía conciencia, estaba sufriendo; rechazando la intención de Italia de querer brindarle una esperanza de vida antes de ser desconcertada del soporte viral.
La ministra italiana lamentó la muerte y resaltó que se hizo todo lo posible por intentar salvar a la pequeña. “Hicimos todo lo que pudimos, todo lo posible. Desgraciadamente, no fue suficiente. Buen viaje pequeña Indi”.