Departamento de Estado prohíbe a funcionarios de EEUU a tomarse fotos con el presidente de Honduras

Departamento de Estado prohíbe a funcionarios de EEUU a tomarse fotos con el presidente de Honduras

Según el prestigioso medio estadounidense el Washington Post, funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos, de la administración de Biden emitieron una nueva política interna que llama a los funcionarios a que eviten tomarse fotos con Juan Orlando Hernández.

El departamento de Estado prohíbe a funcionarios estadounidenses a tomarse fotos con Juan Orlando Hernández
Daniel Umanzor
  • Daniel Umanzor | 12-02-2021.9:53 pm.

WASHINGTON- Según el prestigioso medio estadounidense el Washington Post, funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos, de la administración de Biden emitieron una nueva política interna que llama a los funcionarios a que eviten tomarse fotos con Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras quien ha sido fuertemente mencionado por fiscales del Distrito Sur de Nueva York como un co-conspirador en casos de narcotráfico.

Kevin Sieff, jefe de la oficina del Washington Post para México y Centroamérica, publicó el artículo en el cual analiza la estrategia de Hernández ante el cambio de gobierno estadounidense y el futuro del mandatario tomando en cuenta las recientes menciones por parte del Departamento de Justicia.

En los cuatro años de la Administración Trump, el líder del régimen hondureño complació cada uno de los caprichos del ex presidente como: impedir que hondureños llegaran a la frontera de Estados Unidos, el traslado de la embajada de Honduras en Israel de Tel Aviv a Jerusalén y la firma del acuerdo de ‘Tercer País Seguro’.

Esto a cambio de la aprobación y protección por parte de la antigua administración, y el desinterés de presionar a Hernández por las acusaciones en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

La Administración Trump ignoró las acusaciones contra Hernández y contra varios funcionarios estatales. En cambio, elogió los ‘esfuerzos antidroga y anti-migración’.

Hernández siempre ha sabido complacer los intereses norteamericanos dejando a un lado los de una de las naciones más pobres y con los mayores índices de corrupción e impunidad en Latinoamérica, dice Sieff.

De acuerdo con el corresponsal del Washington Post, Hernández siempre ha estudiado la política estadounidense desde que cursó un programa de maestría en la Universidad Estatal de Nueva York en Albany, llegó a creer que ‘conquistar a Estados Unidos era una habilidad de supervivencia necesaria’.

El artículo indica que desde 2003, cuando era Juan Orlando Hernández era miembro del Congreso, otorgó el control de su oficina para que funcionarios del Departamento de Estado de EEUU la utilizaran para movilizar a los demás legisladores hondureños con el fin de apoyar la guerra en Irak. Cuando Obama fue presidente Hernández fue uno de los acérrimos defensores de un programa destinado a frenar la migración y aumentar la seguridad y empleo en el país centroamericano.

Para Adriana Beltrán de la Oficina de Washington para América Latina, “Hernández siempre ha sabido qué prioridades de Estados Unidos apoyar para mantener la relación”.

Sin embargo, desde la toma de posesión el presidente, Joe Biden, las preocupaciones de Hernández y su séquito se han incrementado.

Ante los cada vez más constantes e incisivos señalamientos por parte de la fiscalía de la Corte del Distrito sur de Nueva York, Hernández y sus consejeros buscan la manera de prepararse para dar un cambio de 360 grados en la política exterior estadounidense e intenta descifrar como convertirse de un aliado de Trump a uno de Biden.

Por los momentos, parece que la única estrategia visible de Hernández es la misma de siempre: conquistar al nuevo presidente de EEUU. Sin embargo, los señalamientos contra Hernández pesan y resuenan cada vez más.

Un exfuncionario estadounidense que habla en condición de anonimato, indica que la pregunta que Hernández hoy se hace a sí mismo es: ¿Qué puedo hacer hoy para demostrarle a la gente de Biden que soy un socio fuerte?”

Para la representante demócrata, Norma Torres, una de las principales detractoras y voces que denuncia la corrupción, el narcotráfico y la violencia de la que el gobierno hondureño es parte, la “esperanza es que encontremos una manera de deshacer el gran daño que su gobierno ha hecho mientras la administración Trump miraba hacia otro lado”.

“No creo que (Hernández) comprenda completamente el cambio que está por venir”, sostiene Torres.

Para Juan Orlando Hernández lo que está en juego es alto, por ser uno de los pocos presidentes en el mundo, aún en el cargo, que el mismo Departamento de Justicia de Estados Unidos ha implicado en el tráfico de drogas.

El Departamento de Justicia, sostiene que Tony Hernández, hermano de Juan Orlando Hernández y ex diputado del Congreso en Honduras que fue encontrado culpable por cuatro cargos de narcotráfico, entregó un soborno de 1,000,000 de dólares del líder del cartel de Sinaloa, el infame narcotraficante, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán que iba dirigido a Juan Orlando Hernández para ser utilizado en su campaña, a cambio de protección de los cargamentos de droga a su paso por el país centroamericano.

“Hernández ganó millones de dólares a través del tráfico de cocaína y canalizó millones de dólares provenientes de las drogas a campañas del Partido Nacional para impactar las elecciones presidenciales de Honduras en 2009, 2013 y 2013.Entre y al menos 2013 en adelante, uno de los principales co-conspiradores de Hernández fue el exlíder del Cartel de Sinaloa Joaquín Archivaldo Guzmán Loera ‘Chapo”, indica un comunicado de prensa de los fiscales estadounidense en 2019.

“Durante ese período, Hernández ayudó a Guzmán Loera con numerosos y grandes cargamentos de cocaína y entregó un soborno de 1 millón de dólares de Guzmán Loera al hermano de Hernández en relación con las elecciones nacionales de 2013 en Honduras”, agrega.

La más reciente acusación contra el líder del régimen fue revelada en los últimos días cuando el Departamento de Justicia citó a al presunto narcotraficante Geovanny Fuentes Ramírez diciendo que Hernández “quería meter la droga en las narices de los gringos”.