Catorce legisladores demócratas exigieron ayer jueves que el gobierno del presidente Donald Trump informe cómo está respondiendo a una serie de misiones fallidas de la DEA en Honduras. Los operativos dejaron cuatro muertos en el 2012, años antes de que el presidente Donald Trump asumiera la presidencia.

En una carta, los legisladores de la cámara baja le preguntan al secretario de Justicia, Jeff Sessions y al secretario de Estado, Rex Tillerson, si están investigando el papel del personal del gobierno estadounidense en las muertes.

También quieren saber qué medidas se están tomando para asegurarse de que en el futuro otros incidentes sean investigados rápidamente y que los agentes que obran mal en el extranjero paguen por sus acciones.

La ofensiva de Honduras, conocida como Operación Anvil, incluyó helicópteros del Departamento de Estado y un equipo especial de agentes de la DEA que colaboraba con las fuerzas de seguridad hondureña.

Su meta era evitar que avionetas con cocaína llegaran al país. Pero en mayo, un informe halló grandes problemas en la respuesta de la DEA a tres encuentros violentos en el 2012, incluyendo un operativo que dejó cuatro muertos y mismo número de heridos. Algunos residentes del área dijeron que los muertos eran civiles inocentes.

Los inspectores generales de los departamentos de Justicia y Estado también dijeron que la DEA engañó al pueblo, al Congreso y al Departamento de Justicia sobre su estrategia agresiva pero mal planificada en el país centroamericano.

La DEA respondió diciendo que el equipo involucrado en el incidente ya no opera en el extranjero.

El representante demócrata Hank Johnson, uno de los firmantes de la misiva, dijo que el informe dejó muchas preguntas sin respuesta.

“La pregunta más grande es: ¿Qué está haciendo nuestro gobierno para arreglar esto y asegurarse de que, en el futuro, aquellos agentes involucrados en la pérdida de vidas inocentes en el extranjero paguen por sus acciones?”, dijo.

Los departamentos de Justicia y Estados rehusaron comentar al respecto.

Hace unos días, un grupo de senadores demócratas envió una carta separada a Tillerson, quejándose de los esfuerzos del gobierno de Trump para combatir la corrupción y violencia en Honduras. (AP)