Dana, la sobreviviente de un terrible ataque de celos enfermizos que la dejó desfigurada de por vida

Dana, la sobreviviente de un terrible ataque de celos enfermizos que la dejó desfigurada de por vida

El 64% de su cuerpo quedó desfigurado, incluyendo su rostro luego que una mujer la acusara de andar con su esposo y emprendiera una cruel venganza que obligó a la víctima a pasar dos años interna en un hospital.

Dana, la sobreviviente de un terrible ataque de celos enfermizos que la dejó desfigurada de por vida Captura de pantalla del video de la nota principal. Vía upsocl,
  • Jacqueline Alvarenga | 12-06-2021.2:43 pm.

Australia.- Su rostro y cuerpo son el reflejo del dolor y el sufrimiento que le causó una mujer con ataque de celos enfermizos. Dana Vulin es una sobreviviente del odio y las marcas las llevará de por vida.

Su historia ha generado consternación en la opinión pública, al punto que ha traspasado las fronteras australianas.

De acuerdo con el testimonio de la sobreviviente, una ‘desquiciada’ esposa creyó que le quitaría a su marido y cegada por los celos enfermizos ideó el peor de los planes.

La mujer investigó dónde vivía y se dispuso hacerle la vida imposible hasta el punto de arruinarle su bello rostro para separarla por fin de su esposo.

Esa fatídica noche, la mujer entró cuando Dana dormí y en cuestión de segundos le prendió fuego con la intención de quemarla viva. El 64% de su cuerpo quedó con marcas imborrables.

‘Le prendieron fuego a mi hija por creer que se metía con un casado’, dijo su madre a medios locales con el objetivo de generar conciencia ante los ataques de celos enfermizos en la sociedad.

Para la progenitora la vida de su hija no será la misma jamás, a pesar de su fuerza y dedicación, las marcas son el recuerdo de aquella noche de terror.

Dana, recuerda que esa noche gritó y un vecino llegó a auxiliarla e intentar apagar las llamas que consumían su cuerpo. ‘Cada gota se sentía como si fuera ácido quemando mi piel, era demasiado dolor’, dijo la víctima.

Una vez en el hospital fue inducida a un coma, Dana no podía soportar el dolor de las quemaduras por el odio y el ataque de celos enfermizos de una mujer insegura de ella misma.

Estuvo dos años en cuidados por las quemaduras, recuperándose poco a poco hasta salir de la situación que hoy lo ve como una vivencia y de la que habla con otras mujeres.

Ahora, Dana es una profesional de salud, motivadora emocional y escritora.