Desenfrenado es el endeudamiento de las políticas económicas que emplea Juan Orlando Hernández en Honduras. La deuda externa del país crece cada vez más y más y se está volviendo insostenible.

Economistas nacionales manifiestan que este endeudamiento se está volviendo descomunal, si el gobierno continúa a este ritmo, la deuda externa se volverá insostenible. El pasado 8 de junio, Hernández visitó a las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) y firmó un nuevo acuerdo para obtener un nuevo préstamo.

En lo que va de 2018 Hernández ha recibido más de 40 millones de dólares en contratación de préstamos y créditos por parte de organismos internacionales, en su mayoría estos préstamos se han usado para cubrir el gasto corriente.

El gobierno sostiene que el endeudamiento permite mantener una “sana” macroeconomía. Paralelamente a esas declaraciones las familias hondureñas carecen de salud y alimentación, y sufren por las cargas ordenadas por los organismos financieros internacionales.

Según cifras del gobierno, la deuda externa no sobrepasa el 30% del producto interno bruto (PIB), y las organizaciones civiles, como el FOSDEH, afirman que asciende a más del 50% de PIB.