El padre Mauro Verzelletti confirmó que más de 500 inmigrantes hondureños fueron atendidos en la Casa del Migrante en Guatemala, tras huir de la crisis humanitaria que se vive en su país.

Verzelleti, indicó que los 500 connacionales llegaron la noche del domingo, asegurando que ya no pueden vivir en Honduras.

“Prácticamente no pueden vivir en Honduras por causa de la pobreza y violencia que se ha desatado en los últimos tiempos”, agregó el líder religioso.

Indicó que desde octubre la Casa del Migrante ha atendido a 30 mil hondureños que buscan el sueño americano.

La ruta migratoria se ha vuelto más peligrosa con la observación de un cocodrilo en el río Bravo, justo en la zona donde más se da el flujo migratorio.