Congreso de España abre camino a la muerte asistida

Congreso de España abre camino a la muerte asistida

El ministro de Salud de España, Salvador Illa, calificó la aprobación como un avance hacia una sociedad más humana y más justa.

España aprueba la muerte asistida. Fotografía cortesía e ilustrativa. / Crédito Dani Duch. / Vía Getty Images (Vanguardia).
Jacqueline Alvarenga
  • Jacqueline Alvarenga | 17-12-2020.2:44 pm.

El Congreso de España abrió este jueves el camino para la implementación de la muerte asistida (eutanasia) en el país en medio de críticas y aprobaciones.

La jornada histórica concluyó con 198 votos a favor, 138 votos en contra y dos abstenciones, dando una puerta de esperanza para aquellas personas que desean disminuir sus días de agonía al ser diagnosticados con una enfermedad crónica.

Con la aprobación de la muerte asistida, el Congreso busca que la persona decida poner fin a sufrimientos intolerables sin perspectiva de curación o mejoría como lo han hecho otras naciones en Europa.

Durante la votación se estableció la necesidad de una ley que garantice los derechos de las personas a decidir si continuar con vida a pesar de padecer una enfermedad terminal que les provoque sufrimiento.

El ministro de Salud de España, Salvador Illa, calificó la aprobación como un avance hacia una sociedad más humana y más justa.

Según el funcionario, la histórica aprobación de la muerte asistida  por parte del Congreso es el reflejo de la democracia moderna y suficiente madura.

Se estima que el Senado aprobaría la eutanasia en los primeros meses del 2021 y para mediados de año iniciaría su implementación.

Se informó que para que se pueda aplicar la muerte asistida la persona tiene que ser mayor de edad y padecer de una enfermedad crónica.

Además, el paciente deberá confirmar su voluntad de morir al menos en cuatro ocasiones a lo largo del proceso, el cual puede durar alargar un mes desde que lo solicita por primera vez.

En cualquier momento podrá echarse atrás o aplazar la eutanasia, establece la ley. El paciente debe enviar dos solicitudes de manera voluntaria y por escrito, dejando una separación de al menos quince días entre ambas.

Los médicos tendrán derecho a la objeción de conciencia por medio de la Comisión de Garantía y Evaluación en cada comunidad autónoma.