Una nueva amenaza acecha a los migrantes hondureños que buscan el sueño americano, a través del río Bravo, zona fronteriza entre México y Estados Unidos (EEUU).

Se trata de un cocodrilo de 9 a 12 pies de largo, animal nunca antes visto en el afluente y que ha sorprendido a los habitantes de la región.

El avistamiento del cocodrilo fue reportado por agentes de migración mexicanos en la zona conocida como Piedras Negras.

La región ha sido utilizada en las últimas semanas por cientos de migrantes para cruzar en balsas improvisadas al otro lado de la frontera.

“Esta fauna no es común, y es con características típicas de un cocodrilo”, detallaron autoridades.

De acuerdo con pobladores, la llegada del cocodrilo ha disminuido la migración por medio de balsas por miedo a ser devorados por el animal.

Un hondureño entrevistado por la cadena Univision aseguró que no le da temor cruzar el río, a pesar de la nueva amenaza.

“No me da miedo el cocodrilo, da más miedo venir de mi país”, dijo el connacional minutos antes de intentar cruzar la frontera.

Autoridades califican el hecho como inexplicable, porque su hábitat más cercano es el estado de Luisiana.