Una clínica dedicada a temas de género en Alaska ha sido criticada al proponer la modificación de la terminología utilizada en los programas escolares. Su sugerencia es sustituir términos tradicionales como «madre» por expresiones más neutras, como «productora de óvulos».
La iniciativa, que busca fomentar la inclusión y reconocer una diversidad de identidades, ha sido respaldada por la almirante estadounidense Rachel Levine, quien ostenta el cargo de subsecretaria de Salud de Estados Unidos y es la primera funcionaria federal abiertamente transgénero en el país.
Levine ha elogiado el enfoque de esta clínica de género, enfatizando su compromiso en la construcción de un futuro más igualitario, en el que todos los ciudadanos de Estados Unidos tengan acceso a atención médica de calidad.
El programa de inclusión de género promovido por la clínica plantea la necesidad de evitar el uso de términos relacionados con el sexo biológico, tales como «masculino» y «femenino». En su lugar, sugieren explicarles a los niños que los médicos determinan el sexo de los bebés basándose en «suposiciones».
Además, aconsejan a los educadores emplear terminología precisa al referirse a las partes y funciones del cuerpo, evitando asumir la existencia de solamente dos géneros.
Las guías educativas también proponen eliminar la palabra «madre» de las charlas sobre reproducción y sustituirla por términos como «progenitora biológica, productora de óvulos o portadora». En este sentido, en lugar de mencionar que «la madre da a luz», se sugiere decir cuando «el bebé sale del útero».
Además, se aboga por emplear terminología adecuada para referirse a hombres y mujeres como: «Aquellos que tienen ovarios y aquellos que tienen testículos».
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