Cien años pasó desapercibida la gran ballena azul en Sydney

Cien años pasó desapercibida la gran ballena azul en Sydney

El avistamiento quedó registrado en fotografía publicada en la página de Instagram Seans Perception, viralizándose en minutos.

Cien años pasó desapercibida la gran ballena azul en Sydney. Imagen de archivo de una ballena azul.
Jacqueline Alvarenga
  • Jacqueline Alvarenga | 05-09-2020.10:29 am.

La gran ballena azul, el animal más grande del planeta, ha pasado cien años desapercibida, dejándose ver solo en tres ocasiones y una de estas fue el pasado agosto.

Los avistamientos se han registrado frente a la costa de Sydney, Australia, algo sumamente raro por tratarse de una de las especies marinas más difíciles de visualizar.

Autoridades de vida silvestre de Australia,  han indicado que la última vez que fue vista la gran ballena azul en sus costas fue en agosto, quedando registrado el evento en fotografía.

“El animal fue visto el mes pasado en aguas cerca del suburbio costero de Maroubra en Nueva Gales del Sur”, dijo el Servicio de Vida Silvestre y Parques Nacionales de Nueva Gales del Sur (NPWS).

Los ambientalistas han calificado el avistamiento como algo extremadamente ‘raro’, porque esos animales no suelen estar cerca de las costas.

“La ballena azul es el animal más grande del planeta, pero a pesar de su tamaño, podría haberse deslizado fácilmente por la costa de Syney sin ser notado”, cita un comunicado del NPWS.

La criatura vista tras cien años de pasar desapercibida puede tener más de 25 metros de largo y pesar más de cien toneladas.

Se detalló que la ballena azul es en gran parte invisible a los expertos, incluso para los observadores de ballenas más ávidos, siempre logra escabullirse.

“No se les ve a menudo porque tienden a vivir muy lejos en el mar, sus poblaciones están muy dispersas y tenemos datos muy limitados sobre su migración y hábitat crítico”, dijo un experto.

El avistamiento quedó registrado en fotografía publicada en la página de Instagram Seans Perception, viralizándose en minutos.

“Estoy sin palabras, pero podría dejar escapar un millón de cosas al mismo tiempo”, dijo el fotógrafo.