El Presidente, Juan Orlando Hernández, compareció hoy, ante los medios de comunicación, para hablar sobre los diferentes temas de país.

El mandatario anunció que a mediados de la semana estará viajando a Miami, donde dialogará con autoridades estadounidenses y con dirigentes hondureños, sobre el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

En su intervención, el titular del Ejecutivo destacó que los hondureños beneficiaros del TPS son personas que producen en la economía estadunidense y que ellos tiene una “trayectoria intachable”.

“Son ciudadanos ejemplares y que tienen familias y esos argumentos se tienen que plantear en la cumbre con los secretarios de Estado a nivel de Homeland Security”, subrayó.
Para luego adelantar que también se reunirá con el secretario de Estado, Rex Tillerson; el secretario de Seguridad Interna, John Kelly; y el vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence.

A los anterior, Hernández reiteró que con esos argumentos van a demostrar que los hondureños amparados con el TPS son ciudadanos con trabajo y familia.

LUJOSA CASA EN MIAMI ARTICULO MIAMI HERALD:

 

Es una casa ubicada en una urbanización de acceso controlado en el 3533 NW 83 Way en Cooper City, Florida, y aparece registrada en el condado Broward a nombre de Ana Rosalinda García Carías. La dirección y la propietaria serían intrascendentes sino fuera porque la residencia, valorada en cientos de miles de dólares, fue adquirida por una de las mujeres con mayor influencia en la política hondureña: la esposa del presidente Juan Orlando Hernández Alvarado.

El negocio podría ser una simple transacción inmobiliaria en Estados Unidos entre una extranjera y una empresa corredora de bienes raíces y carecería de importancia, pero fue destapado en medio del fragor del mayor escándalo de corrupción política que ha sacudido a Honduras en el siglo XXI.

La política hondureña se vio sacudida al descubrirse que parte de los recursos sustraídos entre el 2010 y el 2014 en un desfalco por más de $350 millones en el estatal Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), financiaron la campaña electoral del Partido Nacional (PN) en el 2013 con Hernández como su candidato.

El PN tomó las riendas del gobierno desde el 2010, primero con el cuatrienio de Porfirio Lobo Sosa y luego con Hernández, quien asumió en el 2014.

La caldera de la polémica fue atizada con la revelación de que García Carías adquirió esa casa en el 2013, a solo cinco días de que su esposo dejara la presidencia del Congreso Nacional de Honduras para convertirse en candidato presidencial por el PN. Hernández había presidido el parlamento desde enero del 2010 hasta el 12 de junio del 2013.

“Cuando se presenta en Honduras la noticia de que la Primera Dama tiene una casa en Miami de un valor considerable, la situación de desconfianza que existe alrededor de la familia presidencial es muy alta.

De acuerdo con los registros públicos de la propiedad del condado Broward, la casa en la comunidad de Monterra fue adquirida por García Carías el 17 de junio del 2013 por $804,600.

El año pasado se pagaron $18,029.22 en impuestos y actualmente tiene un valor gravable de $716,980.

De acuerdo con denuncias de la oposición en Honduras, la Primera Dama habría hecho un pago adicional de $505,205 pero esa operación no aparece en los registros oficiales en Estados Unidos.

La Primera Dama se ha defendido ante los cuestionamientos en su contra. En una declaración, García Carías argumentó que “ante la campaña de desinformación generada por los enemigos de la lucha contra la corrupción liderada por el Gobierno de Honduras, al pueblo hondureño y a la comunidad internacional hago saber que mi familia tiene una propiedad en EU, inscrita en registro de acceso público, a mi nombre. Que esta propiedad se adquirió con un crédito a 30 años plazo, con un banco en EU”.

“Como corresponde, esta propiedad ha sido declarada en el Tribunal Superior de Cuentas” de Honduras, alegó, al justificar que “como profesional (abogada) con un expediente laboral amplio, forjado con el trabajo honesto y responsable, acompaño la lucha por la transparencia como valor transversal del Gobierno y de toda la sociedad hondureña”.