El cardenal hondureño, Óscar Andrés Rodríguez, aseguró el fin de semana que no le afectan los insultos de sus detractores, porque lo único que quiere es servir al pueblo.

Las declaraciones las emitió en una entrevista exclusiva a un medio de televisión local.

 “A mí no me afectan en nada, en lo absoluto porque yo estoy acreditado con el Señor Jesús, de tal manera que solo queremos servir a nuestro pueblo”, dijo el líder religioso.

Rodríguez, ha sido cuestionado por sus posturas a favor del régimen orlandista y por estar vinculado en supuestos actos de corrupción.

“Saquemos el veneno de nuestros corazones para que fluya el amor”, concluyó el cardenal.