Calidonio trata de hacerle la vida imposible a una humilde hondureña

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En horas de la mañana, se le vio a Doña Karla muy alegre vendiendo en su habitual puesto a unos pocos metros del Hotel Copantl en SPS. La solidadriad de los hondureños se hizo presente y aparte de tener muchos clientes, ya tenia estufa nueva y sillas que acompañaban el sabor de sus famosas baleadas.

Lo que no contaba doña Karla era la manera con que el alcalde de San Pedro Sula iba a responder al momento de que abandonará el lugar; Calidonio ordenó sembrar palmeras en el mismo lugar de venta de doña Karla, para evitar que mañana, la humilde hondureña pueda establecerse a vender las baleadas para sacar adelante a su familia.

Desalojan puesto de baleadas en San Pedro Sula:

Empleados municipales cumplieron la orden. Han desalojado a una señora que se gana la vida vendiendo baleadas. Su gran pecado es que las vende en una zona residencial de San Pedro Sula.

Anteriormente la señora Karla Sauceda había sido amenazada con ser desalojada de la residencial Altamira y los vecinos se han quejado que su puesto de venta le da mal aspecto a la residencial.

Ante las quejas de los vecinos, los empleados municipales ya habían llegado a pedirle que se moviera de lugar.

Según la señora, incluso a colocar espinas y piedras al lugar donde ella vende sus baleadas con la intención de que se marche de la zona.

Pero lo que venían amenazando lo cumplieron este fin de semana y fue desalojada y entre lágrimas dijo “no sabía que era delito trabajar en mi país”.


Por Antonio Banegas