El cuadro de Luis Enrique volvió a sucumbir frente al Celta y dejó escapar la posibilidad de subirse a lo más alto de la tabla, tras el empate del Real Madrid ante el Eibar. En un partidazo, el Celta se impuso al Barça por 4-3.

Fueron 10 minutos de alta intensidad en los que el conjunto azulgrana asustó al cuadro de Berizzo. Sin embargo, el Celta se repuso y antes de que el reloj marcaba la media hora de juego, goleaba al Barcelona (3-0), con goles de Sisto, Aspas y Mathieu, en propia puerta.

Luis Enrique agitó el banquillo en el descanso y mandó a Iniesta por Rafinha. El Barça cambió con el manchego en el campo, recuperó el balón y silenció la presión del Celta. Descontó Piqué, Neymar marcó de penalti y cuando parecía que llegaba el empate, Ter Stegen cometió un error en la salida del balón, que selló el cuarto del conjunto gallego. No se cayó el Barça. Piqué marcó el tercero y los últimos minutos fueron tan intensos como divertidos. Atacó el Barcelona, pero no le alcanzó.

Como la temporada pasada, el Barça volvió a perder en la casa del Celta.