Autoridades de Sri Lanka fueron advertidas días antes de los atentados

Colombo, Sri Lanka. El pasado 21 de abril, “Domingo de Pascua”, 300 personas murieron y otras 500 resultaron heridas producto de ataques coordinados que golpearon iglesias y hoteles de lujo en el país asiático. El gobierno esrilanqués atribuye las explosiones a un grupo armado de ese país llamado National Thowfeek Jamaath (NTJ).

En una conferencia de prensa en la capital, Colombo, un día después de los atentados el ministro de Salud, Rajitha Senaratne, manifestó que, “catorce días antes de estos incidentes, nos informaron sobre estos incidentes”.

Senaratne comentó que agencias internacionales de inteligencia habían alertado varias veces a partir del 4 de abril, donde manifestaban que los objetivos podrían ser “iglesias y centros turísticos”.

La nota enviada por el director de inteligencia advertía a las autoridades esrilanqueses sobre el ataque y nombraba al grupo islamista National Thowhett Jamaath como el responsable de planear los ataques suicidas.

“Se informó al inspector general de la Policía el 9 de abril incluyendo los nombres de supuestos terroristas” reconoció el ministro, quien subrayó la responsabilidad del Gobierno por lo sucedido y por no haber evitado la tragedia.

“Que lo supiéramos o no es otro asunto, pero somos responsables, lo sentimos mucho y pedimos disculpas”.

Las autoridades creen que los terroristas contaron con la ayuda de una red internacional para perpetrar los atentados.