Un reciente análisis que recopiló más de 4.5 millones de encuestas en Estados Unidos reveló un marcado incremento en la cantidad de adultos jóvenes de entre 18 y 39 años que reportan serias dificultades para concentrarse, recordar información o tomar decisiones.
De acuerdo con el estudio, entre 2013 y 2023 el porcentaje de personas en este grupo que presentó estos síntomas se duplicó, lo que enciende alertas sobre la salud cognitiva de una población que, tradicionalmente, no era considerada de alto riesgo.
Aunque los investigadores no identificaron una causa concreta, apuntan a diversos factores que podrían estar contribuyendo al problema: condiciones socioeconómicas desfavorables, menor nivel educativo, altos niveles de estrés laboral, secuelas asociadas al COVID-19 y un uso cada vez más intensivo de tecnologías digitales.
“Estos hallazgos sugieren que estamos viendo los mayores aumentos en los problemas de memoria y pensamiento entre las personas que ya enfrentan desventajas estructurales”, señaló el neurólogo vascular Adam de Havenon, autor principal del estudio.
Los especialistas destacan que, aunque aún se necesitan más investigaciones, las cifras subrayan la importancia de abordar la salud mental y cognitiva en adultos jóvenes, así como de reducir las brechas sociales que los ponen en mayor vulnerabilidad.

Foto: Shutterstock