Arqueólogos descubren en Pompeya un líquido que podría ser el vino más antiguo del mundo

Arqueólogos descubren en Pompeya un líquido que podría ser el vino más antiguo del mundo

Hasta el momento, se conoce que es una botella de vidrio de un noble romano del año 325 d.C. encontrada en Speyer, Alemania, la que se consideraba la más antigua del mundo.

Arqueólogos descubren en Pompeya un líquido que podría ser el vino más antiguo del mundo Fotografías cortesía. / Universidad de Valencia.
  • Jacqueline Alvarenga | 26-05-2022.11:07 am.

Un grupo de investigadores en la Universidad de Valencia descubrieron lo que podría ser el vino más antiguo del mundo en una tumba, en la ciudad de Pompeya, Italia.

El recipiente que contenía seis litros de un líquido oscuro rojizo muy parecido al vino tradicional, se encontró bajo tierra y cubierto por dos tejas de doble vertiente, en una excepcional urna de vidrio que, según los investigadores, denota un elevado lujo.

La urna estaba situada en la tumba donde se albergan las cenizas de Novia Amabilis, esposa de Marcus Venerius, un liberto que tomó el apellido de la ciudad de Pompeya, colonia Veneria, y guardián del templo de la diosa Venus, la deidad más importante de la urbe.

Llorenç Alapont, investigador del departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua del centro de investigación, adelantó que en las próximas semanas podrá verificarse el contenido de la urna y de confirmarse las hipótesis, se trataría del vino más antiguo, ya que dataría de hace más de 2.000 años.

Las primeras pruebas de laboratorio, bajo la dirección de Gianni Gallello, revelan que el líquido de Pompeya contiene taninos al igual que el vino. Por lo tanto, los expertos ahora están comparando  la muestra con bebidas actuales para ver en cuánto se asemeja y en cuánto difiere con un vino contemporáneo.

Hasta el momento, era una botella de vidrio de un noble romano del año 325 d.C. encontrada en Speyer (Alemania) la que se consideraba la más antigua del mundo.

A pesar que aún no se ha confirmado que el hallazgo se trataría del vino más antiguo, dado que el estudio no ha finalizado, el arqueólogo Alapont afirmó durante su charla en el Instituto Alavés de Arqueología (IAA) que “Nadie se atreverá a probarlo, porque casi 2.000 años después, el líquido huele muy mal y no tiene buena pinta”.