La Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU por sus siglas en inglés), desafió el endurecimiento de la política de asilo que proclamó Donald Trump después de conocer la movilización de tres caravanas migrantes hacia la frontera sur del país.

Ante una corte de San Francisco será presentada la demanda en contra de lo anunciado por Trump. La ACLU argumenta que la nueva política migratoria atenta contra la ley, además, pondría en riesgo a varias familias. Con esta demanda, se busca la invalidación de la regulación, así evita que entren en vigencia mientras avanza el litigio.

Las medidas que Trump quiere implementar, buscan evitar que los migrantes centroamericanos lleguen a territorio estadounidense a solicitar asilo político.

En la página de la ACLU, Stacy Sullivan, subdirectora de Comunicación Editorial y Estratégica, explicó en qué consiste la demanda.

“La acción de la administración de Trump es contraria a los valores fundamentales del país: dar la bienvenida a los refugiados sin hogar a nuestras costas. También viola la ley de los EE. UU., Por lo que nosotros, junto con el Centro de Derechos Constitucionales y el Centro de Ley de Pobreza del Sur, entablamos una demanda contra la administración en nombre de varias organizaciones sin fines de lucro que brindan asistencia a los refugiados y solicitantes de asilo” indica la publicación.

Agregaron que “la ley federal garantiza específicamente que “un extranjero que esté físicamente presente en los Estados Unidos o que llegue a los Estados Unidos”, en un puerto de entrada designado o no, tenga derecho a solicitar asilo. Al redactar esa ley, el Congreso fue específico y claro que los inmigrantes que temen ser perseguidos en sus países de origen tienen derecho a buscar asilo, independientemente de cómo ingresaron a los Estados Unidos”.

Además, la ACLU indica que todo esto es una estrategia política de Trump para “justificar su agenda anti-inmigrante y anti-refugiada. En el año fiscal 2018, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza procesó a 1.25 millones de personas menos que llegaron a la frontera sur que en el año fiscal 2000, a pesar de tener un presupuesto y personal que se ha duplicado desde entonces. A pesar de esto, los solicitantes de asilo que desean presentarse en el Puerto de Entrada de San Ysidro están actualmente esperando un promedio de cuatro a seis semanas en Tijuana debido a una supuesta falta de capacidad de CBP.

A principios de este verano, solo seis solicitantes de asilo fueron procesados ​​cada día en el puerto de entrada en Nogales, a pesar de un atraso de más de 100 personas que esperan en México para hacer la solicitud. El puerto es capaz de albergar a 47 personas a la vez”.

Mencionaron que la solución no es enviar a los militares a la frontera y emitir un rechazo generalizado a todos los solicitantes de asilo que no cruzan en los puntos de entrada, lo que pone en grave peligro a quienes tienen solicitudes de asilo legítimas.