Las autoridades han establecido que los escaladores que visiten el Monte Everest deberán recoger y transportar de vuelta al campamento base sus propios desechos, según Mingma Sherpa, líder del municipio de Pasang Lhamu y primer nepalí en conquistar 14 montañas de más de ocho mil metros de altura.
Esta medida se ha tomado debido a la acumulación de heces en la montaña, lo cual es inaceptable y perjudica la reputación de la zona. Los escaladores tendrán que adquirir bolsas especiales en el campamento base para depositar sus excrementos, las cuales serán inspeccionadas al regreso.
Aunque se han llevado a cabo campañas de limpieza, el problema persiste, especialmente en los campamentos más altos, donde es difícil llegar para eliminar los desechos de manera adecuada. La implementación de esta medida busca abordar el problema y mejorar la gestión de residuos en la montaña.
Se estima que un montañista genera aproximadamente 250 gramos de desechos fecales por día. Durante las típicas dos semanas que pasan en los campamentos más altos en su intento de alcanzar la cumbre del Everest, se planea proporcionarles dos bolsas cada uno, que podrán usar entre cinco y seis veces.
Dambar Parajuli, presidente de la Asociación de Operadores de Expediciones de Nepal, afirma que esta medida es indudablemente positiva y que están dispuestos a contribuir para que sea un éxito.
Mingma Sherpa, destaca que el uso de este tipo de bolsas para gestionar los desechos humanos ha sido probado en otras montañas.

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