Según informó la fiscalía federal de EE.UU, la condena del hijo del ex presidente Lobo, Fabio Lobo, será determinada por el juez cuando sea sentenciado el próximo 15 de septiembre. Fabio Lobo puede enfrentar una pena mínima de 10 años o una máxima de cadena perpetua.

“Yo sabía que eso era ilegal”, admitió el hondureño Fabio Lobo ante el tribunal.

Lobo fue arrestado en Haití el 20 de mayo de 2015 y trasladado a Nueva York para afrontar la acusación de conspirar para trasladar cocaína desde Honduras hasta territorio estadounidense, detalló en un comunicado de prensa el fiscal Preet Bharara, del distrito sur de Nueva York.

AGENTES DE LA DEA ENCUBIERTOS PARA CAPTURAR A LOBO

Según el expediente y las pruebas contundentes que habían en contra de Lobo, dos agentes de la DEA se hicieron pasar por dos narcos de México y se vieron con el hondureño a inicios del 2014, luego de seguirle la pista de supuestos actos irregulares que venía cometiendo desde el 2009, casi los mismos años que su padre fue presidente (2010-2014), según información que dio a conocer el diario Britanico, Daily News, en su artículo  Son of ex-Honduran president pleads guilty to US drug charge.

El plan para transportar la droga incluía a policías hondureños, que se encargarían de la logística y protección, y que fueron presentados a los supuestos narcotraficantes por el propio Lobo, de 44 años, según la fiscalía.

De acuerdo con correos electrónicos y llamadas telefónicas que fueron grabadas, Lobo acordó con uno de los supuestos narcotraficantes viajar a Haití para recibir del dinero obtenido por la venta de la cocaína.

Ese fue el momento que aprovechó la DEA para arrestarlo.

fiscal
Fiscal Bharara

“Si usted es un traficante callejero, un miembro de un cartel, o el hijo de un expresidente extranjero, el tráfico de drogas es el tráfico de drogas. Es un delito federal grave”, afirmó el fiscal Bharara.

Lobo, que se declaró culpable de conspirar para importar y distribuir específicamente cinco kilogramos de cocaína, se enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua y mínima de 10 años.