En las últimas horas, la noticia sobre un supuesto espionaje de la CIA contra el Ayatolá Jamenei ha generado conmoción en los ámbitos diplomático y mediático.
Según reportes difundidos, Estados Unidos e Israel espiaron al líder supremo de Irán para asesinarlo el pasado sábado en un ataque sin precedentes.
Según se informó, la CIA vigiló los patrones diarios de Ayatolá Jamenei. Descubrieron dónde vivía, con quién se reunía, cómo se comunicaba y dónde podría refugiarse en caso de amenaza de ataque.
También monitoreaban a los principales líderes políticos y militares de Irán, quienes rara vez se reunían en el mismo lugar con el ayatolá, el líder supremo del país durante casi cuatro décadas.
Fue una oportunidad que algunos funcionarios israelíes y estadounidenses creyeron que no podían dejar pasar.
Imagen cortesía.