Las “pastillas de harina” fue una leyenda urbana montada por gente de la sociedad civil y la Fiscalía, para perjudicar a la exdiputada Lena Gutiérrez y a su familia”, consideró el abogado Marco Tulio Castro.

El profesional del Derecho, quien defiende a Marco Tulio Gutiérrez, hizo un recuento de lo ocurrido en las dos decisivas audiencias de presentación de pruebas en la Sala III del Tribunal de Sentencia de Francisco Morazán, celebradas los días martes y miércoles pasados.

En principio, el profesional del Derecho expuso que los jueces aceptaron casi la totalidad las pruebas de la familia Gutiérrez y rechazaron 31 de 52 medios probatorios del ente acusador.

Los Fiscalía acusa a la familia Gutiérrez de venderle medicamentos irregulares a la Secretaría de Salud, a través de la compañía Astropharma, en un mediático caso iniciado en el 2015, cuyos hechos se remontan entre el 2011 y 2013.

En este período, Astropharma ganó una licitación de aspirinas, pero la compra fue abortada por Salud, al detectar que el medicamento presentaba problemas de disolución, según consta en el juicio.

En respuesta, la Fiscalía acusó a la familia Gutiérrez como socios de Astropharma, logrando medidas cautelares para todos y despojando del cargo de vicepresidenta del Congreso a Lena, por delitos de falsificación de documentos, uso de documentos falsos, daños a la salud y fraude.

Sin embargo, tras las dos audiencias y de cara al juicio previsto para junio, el panorama para la Fiscalía es diferente, ya que más del 60 por ciento de la prueba le fue rechazada, señaló Castro. “No sé cómo va a sustentar esos delitos”.

En primer lugar, explicó el abogado, “no existen tales pastillas de harina, eso quedó como una especie de leyenda urbana que se inventaron unos señores de la sociedad civil, que ahora son interventores del Seguro Social y la Policía para perjudicar a Lena Gutiérrez, que en ese momento era vicepresidenta del Congreso Nacional”.

“La Fiscalía tampoco pudo probar que Lena Gutiérrez, ni siquiera llamó por teléfono al Ministerio de Salud o usó su influencia como diputada para que se le adjudicara un contrato de Astropharma”, agregó.

La defensa también acreditó que los Gutiérrez no eran socios de Astropharma, como lo asevera la Fiscalía, ya que Marco Tulio Gutiérrez había vendido sus acciones desde el 2005 y en el 2009 hicieron lo mismo Lena y sus hermanos, Julio y Yineth, todos con medidas cautelares.

Por falta de pruebas, la Fiscalía retiró cuatro de los cinco delitos iniciales, quedando únicamente el que se refiere a la fabricación de las aspirinas. Al respecto, la defensa de la familia Gutiérrez ya demostró en un juicio separado que el responsable de los mismos es el fabricante, Laboratorios Internacionales (LAIN), cuyo gerente propietario, Miguel Flores Cisneros, fue condenado por estafa promovida por Astropharma.

Los jueces tampoco admitieron pruebas antes del 2011 lo que cual fue aprovechado por la defensa de la familia para demostrar que antes de eso, Lena no era ni siquiera diputada.

“Yo creo que se le pasó la mano a la Fiscalía en acusar a la familia Gutiérrez y lo único que podemos pensar que era para perjudicar a la Lena por ser vicepresidenta del Congreso”, recalcó Castro.

El profesional del Derecho también destacó la propia defensa que ejerció Gilberto Lezama Toro, como gerente de Astropharma, quien en las audiencias logró demostrar que no ha incurrido en ningún delito.

Recientemente se le quitó el arresto domiciliario a Marco Tulio Gutiérrez, quien en los tres años fue apartado de toda actividad empresarial causándole una pérdida del 70 por ciento de su patrimonio, lamentó Castro.

Con información de La Tribuna