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Siete candidatos republicanos a la Casa Blanca subirán este sábado al cuadrilátero, en un octavo debate cuatro días antes de las primarias de New Hampshire, que podrían acabar con las ambiciones de varios de ellos.

El debate, previsto para las 20:00 hora local (01:00 GMT del domingo) por la cadena ABC, será el más íntimo hasta la fecha en la campaña para las presidenciales, con solo siete aspirantes, incluyendo el doctor Ben Carson, luego que Mike Huckabee, Rick Santorum y Rand Paul tiraron la toalla tras las primarias de Iowa.

La única mujer en liza en el bando republicano, la ex presidenta de Hewlett-Packard, Carly Fiorina, seguía peleando por un lugar en el debate.

La primaria en New Hampshire es la segunda prueba en el largo maratón para designar a los candidatos, republicano y demócrata, que se enfrentarán en la elección presidencial del 8 de noviembre para suceder a Barack Obama, en el poder desde 2009.

 Rubio, favorito

El más joven de la contienda, Rubio, de 44 años, salió de los caucus de Iowa (quedó tercero justo detrás de Trump) como el candidato menos “detestado” de los republicanos.

Solo 7% de los votantes de ese partido afirma que “jamás apoyaría” al senador por Florida, según un sondeo del instituto Quinnipiac publicado el viernes. Trump bate el récord opuesto: 30% de los republicanos alega que jamás lo elegiría candidato presidencial del partido.

“No hay duda que la diana en nuestra espalda ha crecido de tamaño de manera significativa”, dijo el asesor de Rubio, Todd Harris, al sitio Politico.

Rubio es el nuevo favorito de la dirigencia del Partido Republicano, que claramente no confía ni en Trump, el candidato “políticamente incorrecto” sin compromiso partidario, ni en el senador ultraconservador Ted Cruz, quien ganó el apoyo de los votantes de Iowa, pero es detestado en el Congreso por sus obstinadas posiciones.

El senador de Florida, que anuncia el arribo de un “nuevo siglo estadounidense”, ha centrado su discurso en la necesidad de un nuevo liderazgo conservador, y se perfila como el ejemplo de la joven generación de dirigentes capaces de llevar nuevamente al Partido Republicano a la Casa Blanca.

 Trump y Bush y su mamá también

Para los otros políticos experimentados del lote, el ex gobernador de Florida Jeb Bush, y los gobernadores John Kasich (Ohio) y Chris Christie (Nueva Jersey), que aspiran la etiqueta de candidato ‘moderado’, el momento de pasar a la ofensiva llegó.

En los últimos días, han lanzado ataques contra Rubio, cuya larga sonrisa y dotes de orador esconderían, según ellos, una falta de experiencia y solidez. Lanzan la comparación, poco agradecida en el bando republicano, con otro joven senador que hace ocho años libró una campaña cargada de promesas: Barack Obama.

“Hemos tenido siete años con un tipo dotado, capaz de dar un gran discurso”, ironizó Jeb Bush. “Pero dividió el país y no tiene capacidades de liderazgo”, añadió. Rubio es “dotado”, pero “qué ha hecho”, remarcó Bush, quien hace un año parecía el candidato inevitable y hoy su campaña luce empantanada.

Pero en el centro del escenario del debate estará Trump, quien lidera los sondeos en New Hampshire. Desestabilizado por su derrota en Iowa, donde quedó de segundo detrás de Cruz a pesar de haber llegado liderando los sondeos, el magnate inmobiliario retomó a su retórica agresiva.

“Guau, Jeb Bush, cuya campaña es un desastre total, tuvo que traer a su mamá para atacarme a mí. ¡No está bien!”, escribió el sábado en Twitter. Barbara Bush, de 90 años, esposa y madre de presidentes (George H.W. y George W.), pasó al frente el fin de semana para promocionar las cualidades de su segundo hijo.