El 2025 se consolidó como el año en que la Inteligencia Artificial (IA) dejó de ser solo una herramienta corporativa o experimental para convertirse en un aliado cotidiano de empresas y ciudadanos alrededor del mundo. Así lo destaca el State of AI Report 2025, uno de los estudios más reconocidos del sector, que evidencia un cambio decisivo en la manera en que los modelos de IA se aplican.
El informe subraya que los sistemas de IA dejaron de limitarse a generar texto o imágenes, para comenzar a planificar, autocorregirse, verificar información y operar en horizontes temporales más amplios. Lo que inicialmente eran experimentos aislados con modelos “pensantes” se transformó en una competencia global entre laboratorios de punta, como OpenAI, Google, Anthropic y DeepSeek, que lanzaron sistemas capaces de razonar en tareas complejas, impulsando uno de los ciclos de investigación más rápidos en la historia de la IA.
Una encuesta incluida en el reporte, realizada a más de 1.200 profesionales del sector, revela que el 95 % utiliza la IA en su trabajo o vida personal, y que el 76 % paga por estas herramientas de su propio bolsillo, sin depender de su empresa. La mayoría de los encuestados reporta beneficios sostenidos de productividad, lo que indica que la adopción de estas tecnologías ya no depende únicamente de decisiones corporativas, sino de elecciones individuales.
Según el estudio, herramientas como ChatGPT se han integrado en la vida diaria de millones de personas, siendo empleadas para escribir correos, estudiar, programar, planificar viajes o resolver trámites, consolidando así la IA como un componente fundamental de la rutina moderna.
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